Me abandonaste.
Me abandonaste,
como se abandona, lo inservible,
lo inútil, lo que ya no se puede utilizar.
Me creí tuya,
pero era sólo mía,
me prometiste un mar de ilusiones,
pero eran pompas de
jabón,
que se rompieron al primer
cambio de rumbo.
Ahora huyo de tí,
huyo de mi,
hasta del mundo.
Busco esconderme,
como si la culpa
fuera mía,
pero sé que fue tuya
y de todos.
Busco venganza,
no existe la venganza.
Busco comprensión,
no existe la compresión.
Busco la ilusión
y tampoco existe,
tan sólo existo yo.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio